sábado, 4 de abril de 2009


ALMA DE SAL
Señor....Señor.....Señor......Una suave voz de joven, desde una megafonía hasta ahora inexistente en el centro de mi pecho y cuyo sexo me era indefinido, repetía sin cesar, mientras yo ajeno y alucinado a la vez iba cincelando palabras en mi sien....abuelito...padre...amor....
....Señor.....vamos...el mensaje fue claro. Me incorpore dejando atrás
un rosario de manos en silencio y mi perplejidad aumentaba al verme en el espejo y en la cama dormido a la vez....dormido o lo que fuera...
Abandoné la habitación del Grand Hotel du finale, con paso sereno y firme y me dirigí hacia una puerta blanca diferente a todas las demás, giré el pomo helado y cruce sin temor hacia una sala de espera donde las paredes eran ventanales que mostraban lugares maravillosamente escogidos, una bahía helada en el Ártico, una playa en Bali, Machu Pichu y la cima de un ocho mil cuyo nombre no conozco. Algunas personas preguntaban en perfecto orden inglés donde irían o que pudieran llevar, una escena semejante a la bienvenida de un crucero por el Mediterráneo en el que todos sabíamos que cualquier cosa que sucediera seria maravillosa.




La voz se acercó hasta donde nos encontrábamos y el enigma se resolvió ya que las palabras surgían de un señor con cara de abuelo de Heidi ,cuyos mensajes eran siempre calidos e incluso familiares: Has decidido? me preguntó.
Sin dudar contesté, se llama Cala Arena. Es un lugar bañado por las aguas del Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico, desde allí se divisa la montaña de la mujer muerta. Cuenta la leyenda que Hércules dejo el cuerpo de su esposa embarazada y fallecida en este lugar ,donde prometió vengarla.
Así será, respondió.



Caminaba por las piedras... la brisa del mar, el agua de tres azules, el mástil de un barco semihundido, las algas en la orilla, el aroma a divinidad.....siempre pensé que si Dios existe , viviría en algún lugar como este, todo estaba como siempre excepto un sin fin de figuras de sal que como si hubieran sido esculpidas por Rodin, se mostraban animadas. Parejas de figuras en actitud de paseo en la orilla, enamorados que se besan echados en una toalla, pequeños que juegan con cangrejos en cubos, jóvenes que disfrutan de tomar el sol...cientos de figuras blancas, todo envuelto en un silencio de mar de noche, y todo mostrado en una quietud con vida.
Sentí un impulso irrefrenable de darme un baño, sentirme agua, saber a sal y me sumergí en la profundidad de este mar océano en perfecta comunión con todo lo que sucedía a mi alrededor, suaves olas....briznas de viento de poniente y una increíble sensación de serenidad.









Contemplando desde la orilla semejante escena, observo en la arena una toalla , sin dudar me dirijo hacia ella y me siento, aún mojado, cubierto el cuerpo de gotas y lloviendo desde mi cabello sin cesar...alcanzo un libro de tapas blandas y comienzo a leer ....no pasa nada...que no este escrito...todo esta bien. Mis dedos comienzan a solidificarse, blanco nieve ,ahora las manos respetando el contorno sinuoso de mis venas,brazos, hombros, pecho....cintura ,piernas cabeza,cabello.




Puedo caminar ,distingo mis huellas en la arena, puedo volar y acariciar horizontes, puedo comunicarme y jamás sentir soledad ,pero cada tarde al ponerse el sol vuelvo a este cuerpo, sentado en la arena con un libro en la mano, rodeado de inmóviles figuras blancas como la espuma...y me siento vivo, me siento mar, me siento olas....soy sal.


























































1 comentario:

  1. Buenas loco! Ya te hice el comentario de este escrito.(sigo esperando las respuestas...jajaja) Espero que pronto publiques 27, es el que más me ha gustado. Al final me has enganchado a esto. Hay muchos blog interesantes. Mil gracias por hacermelo llegar. un beso

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